Feliz cumpleaños, hijo mío. Hoy mi corazón late con fuerza porque recuerdo el día en que llegaste a este mundo y cambiaste mi vida para siempre. Aunque ya no puedo abrazarte ni mirarte a los ojos, sigo celebrando tu existencia con amor infinito. El dolor de tu ausencia es grande, pero la dicha de haberte tenido es aún más fuerte. Hoy miro al cielo y le pido a Dios que te rodee de luz, que te llene de paz y que me permita sentirte en cada suspiro. Eres y siempre serás mi razón de orgullo y mi mayor tesoro.
Para crear una frase original, te invitamos a personalizar la frase elegida haciendo clic en el botón ‘Personalizar’.